Llegan las ferrolineras: Innovaciones tecnológicas para reutilizar la energía de los trenes

04/03/2026
La necesidad de buscar modelos energéticos más eficientes y menos contaminantes está llevando a los gestores de sistemas ferroviarios en sus distintos ámbitos de actuación, como son Adif y Metro de Madrid, a innovar en tecnologías que reduzcan la factura eléctrica y a experimentar nuevas formas de aprovechar la energía residual, como la que se produce durante el frenado de los trenes.

Las ferrolineras de Adif
El gestor ferroviario Adif está impulsando la creación de una red de “ferrolineras”, su propuesta de recuperación y aprovechamiento de la energía que se plantea extenderse por todo el país, y que actualmente está en fase de desarrollo. Se trata de un sistema de puntos para el repostaje de vehículos eléctricos ubicados en las proximidades de las estaciones ferroviarias, que podrían utilizar la energía cinética generada por los trenes al frenar, para recargar las baterías de los coches. Así, esa fuente de energía, que de otro modo se desaprovecharía, se puede derivar a la carga de vehículos eléctricos, transformando la alta tensión en baja tensión y sin que esto afecte al tráfico ferroviario.

La necesidad de buscar modelos energéticos más eficientes y menos contaminantes está llevando a los gestores de sistemas ferroviarios en sus distintos ámbitos de actuación, como son Adif y Metro de Madrid, a innovar en tecnologías que reduzcan la factura eléctrica y a experimentar nuevas formas de aprovechar la energía residual, como la que se produce durante el frenado de los trenes.

Las ferrolineras de Adif
El gestor ferroviario Adif está impulsando la creación de una red de “ferrolineras”, su propuesta de recuperación y aprovechamiento de la energía que se plantea extenderse por todo el país, y que actualmente está en fase de desarrollo. Se trata de un sistema de puntos para el repostaje de vehículos eléctricos ubicados en las proximidades de las estaciones ferroviarias, que podrían utilizar la energía cinética generada por los trenes al frenar, para recargar las baterías de los coches. Así, esa fuente de energía, que de otro modo se desaprovecharía, se puede derivar a la carga de vehículos eléctricos, transformando la alta tensión en baja tensión y sin que esto afecte al tráfico ferroviario.

Metro de Madrid: cómo ahorrar el 25% de energía
Si Adif planea un sistema de suministro de energía limpia a nivel nacional, en el ámbito de la Comunidad de Madrid, Metro de Madrid también invierte recursos y talento en transformar su modelo energético. “Tratamos de identificar continuamente nuevos campos de mejora en el ámbito de la eficiencia energética”, explica Isaac Centellas, responsable de la división de Instalaciones y Sistemas de la Información de Metro Madrid, “porque la eficiencia energética no es solo una obligación para Metro de Madrid desde el punto de vista social y medioambiental, también desde el punto de vista de la gestión”, añade.

Y es que, según detalla este ingeniero y responsable del metropolitano madrileño, “a la partida energética se destina el 5% del total de gastos del transporte metropolitano madrileño”. Minimizar ese consumo no es solo una responsabilidad sino un reto técnico. Y gracias a las medidas contenidas en los planes implementados en los últimos años, “se ha logrado reducir más del 25% la energía eléctrica consumida para el funcionamiento diario”, destaca Centellas.

Un ahorro que reduce costes y “mejora la calidad de vida de todos los madrileños, usen o no el transporte público”, afirma este responsable. “Metro Madrid es consciente de que debe dar ejemplo y en su ADN está el cuidado del medioambiente”, añade.

Reutilización de la energía de frenado
Entre las iniciativas más novedosas del suburbano madrileño está la recuperación de la energía procedente del sistema de frenada de los convoyes, y en torno a esta idea se han llevado a cabo dos acciones principales.

La primera de ellas se basa en las celdas reversibles. Así es como se conocen unos equipos eléctricos que permiten reutilizar la energía de frenado de los trenes para aprovecharla en servicios auxiliares de estaciones u otro tipo de instalaciones, como máquinas expendedoras, luminarias, ventiladores o escaleras mecánicas. Las cuatro instalaciones que ya están dotadas con esta tecnología son las de La Peseta (línea 11), La Moraleja (línea 10B), Hospital de Móstoles (línea 12) y la última en sumarse, la de Barrio del Puerto (línea 7B).

Los resultados iniciales se daban a conocer el pasado mes de agosto, un ahorro energético “que es equivalente al consumo de 500 personas al año, sólo en periodo de prueba, y está previsto que se amplíe próximamente”, informaba Metro de Madrid, con datos extraídos en tres de las cuatro estaciones que ya cuentan con este sistema.

Isaac Centellas apunta a un balance inicial exitoso: “En principio, se ha demostrado que las cuatro ubicaciones escogidas han sido un acierto y los resultados, sin estar consolidados y sin que funcionen al cien por cien, son muy satisfactorios”, aclara.

El responsable de Metro amplía que, una vez se analicen los resultados durante el periodo requerido para tener resultados fiables, se tomarán las decisiones oportunas sobre su instalación en otras ubicaciones.

Proyecto Metrolinera y otras medidas energéticas
Ya en 2011, Metro Madrid empezó a trabajar en el aprovechamiento de la energía de frenado. Ese proyecto pionero se llamó Metrolinera y perseguía crear puntos de carga para coches eléctricos en superficie. “Metro de Madrid siempre estudia cualquier posibilidad que implique la reutilización de la energía, pero esta experiencia piloto manifestó ciertos problemas técnicos, administrativos y legales que deben tenerse en cuenta en futuros proyectos”, expone Centellas, quien se muestra optimista sobre la futura aportación de las infraestructuras urbanas como fuentes de energía renovable, ya sea con estas u otras iniciativas que se investiguen y desarrollen: “Con la nueva ley de Cambio Climático y Transición Ecológica, esperamos que se potencien este tipo de actuaciones, siempre que se demuestre su eficiencia y eficacia”.

Además de las celdas reversibles y de las pruebas con Metrolinera, son muchas las medidas orientadas a la eficiencia del consumo que ya se han implementado en el suburbano madrileño. Metro de Madrid cuenta con un sistema de conducción inteligente para que los convoyes se muevan a velocidad constante, con la consiguiente optimización del consumo energético. Esta uniformidad en la velocidad permite “un consumo de 1,3 kW/h por kilómetro recorrido, frente a la media de los grandes metros del mundo, que está por encima de los 2,6”, según detallan desde el metropolitano madrileño. El progresivo aumento de la flota de vehículos eléctricos es otra de las iniciativas dentro de su plan de eficiencia energética. Además, como parte de ese mismo marco, ya ha sustituido más de 200.000 luminarias de trenes y estaciones por tecnología LED. A esto hay que añadir un sistema de gestión inteligente de la ventilación, que reduce el consumo energético entre el 15 y el 25 % de cada equipo.